viernes, 19 de febrero de 2016

LA MONARQUÍA COMO MODELO DE ESTADO





Hoy me gustaría enumerar las principales razones por las que creo que todos los españoles deberíamos apoyar sin ambages a nuestra Monarquía como modelo de Estado.


El sentido democrático de un Rey:  El Rey de España representa a todos los españoles sin excepción, lo cual es intrínsecamente lo más democrático que hay.  Mientras que los partidos políticos que gobiernan son elegidos en las urnas en pugna con sus enemigos y, cuando salen elegidos, siempre defienden más los intereses de la parte de la población que les ha elegido que los de la parte que ha votado en su contra, un Rey siempre defiende por igual a todos los españoles, porque no está sujeto a una elección cada 4 años.
 El Rey representa la unidad de España: Mientras que en la España de hoy conviven un batiburrillo de partidos políticos entre los que se encuentran buenos partidos pero también partidos que pretenden destrozar su unidad, la Monarquía es el nexo común de unión entre todos los pueblos de España. Con la Monarquía tenemos un espacio independiente de los partidos que ofrece consenso, libertad, seguridad, igualdad, solidaridad, estabilidad y por encima de todo, unidad. Lo único que une institucionalmente a España en todos los sentidos es el Rey y, por tanto, la Monarquía.
 El Rey como cabeza visible: Mientras que la presencia de un presidente de gobierno de cualquier país (a excepción, obviamente, de las grandes superpotencias), pasa prácticamente desapercibida en cualquier lugar, el hecho de que el Rey de España o el Príncipe de Asturias estén presentes en cualquier asunto relacionado con la representación de España en cualquier lugar del mundo, aporta a nuestro país un prestigio y un valor incalculable que jamás podrá aportar ningún político.
 El Rey desde el punto de vista de los negocios para España: Dado el potencial del Rey, su imagen, su llegada  y su agenda, nuestro monarca ha aportado durante sus años de reinado muchos de los más potentes contratos internacionales para las empresas españolas. Asimismo, ha dejado abiertas infinitas puertas de cara a que nuestros políticos obtengan negociaciones provechosas para los españoles  y su prestigio exterior es el primer aval para la marca España, que cuando va tras del Rey es sinónimo de éxito. De esto dan sobrada fe los embajadores y los Ministros de Exteriores.


La libertad del Rey para actuar sin ataduras: Mientras que en la actividad internacional, los partidos      políticos siempre deben limitar al fin y al cabo su actuación verdadera a aquellos otros partidos políticos que les son afines o con quienes  comparten unas políticas similares, el Rey habla, negocia y trabaja en un entorno libre de tendencias políticas, comportamientos influidos por partidismos y sin tener en cuenta la lucha política. Solo mira por España con seriedad, energía y sin depender de nadie.
La Monarquía como valor histórico: No todos los países tienen la suerte de tener un pasado tan rico culturalmente hablando como España. Nuestra riqueza cultural y nuestra historia siempre ha ido de la mano de la Monarquía, y es una suerte poder vincular nuestra riqueza histórica con el mantenimiento de nuestra  histórica Monarquía, que es la Institución que ha traído a España donde está.
El Rey como Jefe de las Fuerzas Armadas: El hecho de que el Rey sea Jefe de Estado y a la vez de las  Fuerzas Armadas imprime en las mismas un carácter unitario y democrático que nos ha venido siempre muy bien, especialmente en momentos como el 23-F, cuando el Rey asumió con honor dicho cargo y reprimió el Golpe de Estado.
Coste de la Monarquía: El coste de una Monarquía Constitucional tiende a ser siempre más bajo que el de una forma de Estado Repúblicana. En el caso español, además, tenemos la Monarquía con el presupuesto más bajo de Europa, solo por encima del Principado de Mónaco, y además en la actualidad se trata de un presupuesto expuesto a luz y taquígrafos. A día de hoy, cada español paga aproximadamente 0,20 céntimos de euro al año para el sostenimiento de la Monarquía. Con un cálculo así, e imaginando que el coste de la Monarquía subiera un 3% anual y que dentro de 100 años seamos 60 millones de españoles, esto supondría que la Monarquía costaría a un español, en toda su vida, un total de 101 euros, algo absolutamente ridículo en comparación con lo recibido gracias a la Monarquía. Por poner solo un ejemplo, el coste de la República de Italia ronda los 120 millones anuales y exige un gigantesco dispositivo de gasto cada pocos años para elegir a un presidente de la República, algo que en España es innecesario.


Gastos que evita la Monarquía: Con una Monarquía, los españoles ahorramos muchísimo dado su carácter permanente. En las repúblicas existen costes electorales presidenciales, gastos de presidencia (independientes de los Primeros Ministros), cientos de asesores para Presidente de la República y/o Primer Ministro, personal a su servicio, sueldos vitalicios para ex presidentes, seguridad, escoltas, residencias y muchos otros conceptos.


El prestigio del Rey: Independientemente de que, como Rey de España, el Rey ostenta una serie de títulos y honores (descritos más abajo), nuestro Rey goza de un prestigio internacional imbatible e inigualable por ningún otro personaje privado o público en España, lo que ayuda a engrandecer la imagen y la repercusión de nuestro país. A nivel personal y en nombre de los españoles, el Rey ha contribuido de manera decisiva a estrechar lazos internacionales con España y a potenciar la unidad de Europa. Nadie en España, en ninguna época de la era moderna, ha ostentado en su persona tanto prestigio internacional.



sábado, 23 de abril de 2011

RECONCILIACIÓN DE LA COMUNIDAD HERÁLDICA EN ESPAÑA


En tiempos pretéritos la heráldica y el resto de materias afines tenían una gran consideración social. De tal modo que nadie que pretendiera gozar de cierta posición podía obviar el hacerse con un escudo de armas.

Hoy en día la heráldica no está en su mejor momento. Es cierto que sigue viva, pero en muy peores condiciones que hace unos años. Ya no interesa a casi nadie. Empezando por las más altas instituciones del Estado. No obstante, queda un grupo de irreductibles –al estilo de los galos de Astérix y Obélix- que se empeñan en mantener viva y al día la ciencia del blasón: la comunidad heráldica. Una pequeña colectividad de amantes de la historia y sus ciencias satélites en los que recae, hoy, la responsabilidad de que la heráldica no se hunda, definitivamente, en el olvido. Esta comunidad está compuesta por los actuales Cronistas-Reyes de Armas que, en el ámbito de sus comunidades, diseñan, registran y oficializan, además de asesorar en la materia, escudos de armas. Existen también Reyes de Armas en algunas corporaciones nobiliarias. Hay, asimismo, grandes expertos que, aunque no ostentan cargo institucional alguno, enriquecen, y mucho, el panorama heráldico con sus estudios, tratados y publicaciones. Existen también diversas asociaciones que mantienen vivo el interés por estas ciencias a través de la organización de cursos, simposios, debates, conferencias, lo que viene a demostrar la existencia de una base, de una cantera, de aficionados a estás cosas que constituyen una pequeña luz en la oscuridad heráldica actual. Por último, existe también una comunidad heráldica on-line, la comunidad (h)e-ráldica, que, canalizada a través de los diferentes espacios virtuales que siembran, afortunadamente, la red de redes, realizan una muy importante labor al llegar a un público amplísimo que, de otra manera, no podría acceder a este apasionante mundillo. No obstante, y a pesar de lo expuesto anteriormente, la comunidad heráldica es muy pequeña. Diminuta en realidad.

El hecho de ser pocos debería hacernos estar unidos, pero parece que ocurre todo lo contrario: viejas (y nuevas) rencillas han conseguido que la heráldica en España se halle dividida en grupos cuya reconciliación parece complicada. No se va a citar en esta entrada ejemplo alguno, pues cada uno sabe perfectamente cual ha sido su proceder en determinados momentos.

El hecho de ser pocos debería hacernos estar unidos, pero parece que ocurre todo lo contrario: viejas (y nuevas) rencillas han conseguido que la heráldica en España se halle dividida en grupos cuya reconciliación parece complicada. No se va a citar en esta entrada ejemplo alguno, pues cada uno sabe perfectamente cual ha sido su proceder en determinados momentos.


Hoy, desde aquí, desde estos pequeños espacios virtuales, que, humildemente, pretenden mantener viva, en la medida de lo posible, la ciencia del blasón y otras afines, se hace un llamamiento a la reconciliación de aquellos que tuvieron en el pasado -lejano o reciente- enfados, discusiones o conflictos, con otros aficionados (o expertos). ¡Con los pocos que somos, no podemos llevarnos tan mal!


La heráldica y las ciencias afines no pueden permitirse que la comunidad que las cultiva ande en riñas constantemente. Desde aquí llamamos a la unión de todos para remar en una sola dirección y así devolver a las ciencias heróicas el lugar que nunca debieron perder.

martes, 12 de octubre de 2010

ASTORGA Y EL SEÑORÍO DE TEJADA







En mi reciente visita a León, ciudad con historia y modernidad debido a su condición de capital del reino hispánico, sucesor del antiguo reino de los astures, embrión de España y quien inició la reconquista hispánica con el monarca Don Pelayo.






Fui a visitar la localidad de Astorga en la comarca de la Maragatería, en donde se encuentra su famosa catedral, sede episcopal de la Diocesis de Astorga, adyacente al Palacio Episcopal creado por el famoso arquitecto catalán Antoni Gaudí i Cornet.






Allí fue mi sorpresa encontrarme con el escudo de armas del Antiguo e Ilustre Solar de Tejada, única institución nobiliaria que tiene reconocida la calidad de sus miembros la calidad de hidalgos a Fuero de España, el derecho a obstentar su escudo de armas de tiempos del Rey Ramiro I de León y su señorío jurisdiccional indivisible aplicable al derecho germánico en pleno siglo XXI.






En el escudo de Tejada se aprecian los rasgos comunes que hacen posible su identificación como los castillos de Viguera y Clavijo, las medias lunas y las 13 estrellas de oro referentes a Don Sancho de Tejada y su mujer Nuña, como a sus 13 hijos. El león rampante en referencia a que desciende directamente de la Casa Real de León y un tejo al que hay atado un oso, junto al yelmo de hidalgo.






¡VIVA EL REINO DE LEÓN!






lunes, 23 de agosto de 2010

LLÍVIA, DOMINIO ESPAÑOL EN TERRITORIO GALO










El siguiente artículo de REALES SITIOS DE ESPAÑA, trata sobre un territorio poco conocido para la mayoria de los españoles, dentro del departamento francés Pyrénées-Orientals se encuentra el último vestigio de la Corona Española tras el Tratado de los Pirineos.

Llívia es un enclave español cuya superficie son 12,83 km² que se encuentra rodeado de territorio francés, por lo que oficialmente es un exclave del Reino de España, adscrita a la provincia de Gerona, en la Comunidad Autónoma de Cataluña.

Llivia se encuentra en los Montes Pirineos, dentro de la Comarca Baja Cerdaña a 153 km de Gerona, en un entorno natural envidiable. En esta Villa de España en su núcleo histórico se encuentra la Farmacia "Esteve de Llívia" fundada a principios del Siglo XV, siendo una de las farmacias de origen medieval de mayor antiguedad de Europa.

El Tratado de los Pirineos establecido por España y Francia en 1659, dando fin al conflicto por el apoyo francés a los catalanes en la Sublevación de Cataluña, determino la cesión por parte de España de los territorios del Rosellón, las Comarcas del Conflent y el Vallespir y la Alta Cerdaña, territorio histórico de la Corona de Aragón.

También dispuso la Boda Real del Rey Luis XIV de Francia "El Rey Sol" con S.A.R Doña Mariana de Austria, Infanta de España, hija natural del Rey Felipe IV de España y futura Reina de Francia.

El proceso de paz pirenaico finalizó con "El Tratado de Llívia" firmado el 12 de Septiembre de 1660 por Miquel de Salbà i de Vallgornera, representante del Rey Felipe IV, y el obispo de Orange en representación del Rey Luis XIV por el que 33 pueblos del Valle de Querol pasaban a soberanía francesa a cambio de Llívia, que al tener el título de Villa concedido por el Emperador Carlos I de España y V de Alemania en 1528, se quedo fuera del tratado y continuó bajo dominio del Rey de España. A cambio de no ser fortificado.



viernes, 23 de abril de 2010

TÍTULOS DE SOBERANÍA DE LA CORONA ESPAÑOLA



En REALES SITIOS DE ESPAÑA, volvemos para hablar de los títulos de soberanía que tradicionalmente han estado vinculados a los territorios históricos que fueron o siguen estando asociados a la Corona Española.


SU MAJESTAD CATÓLICA EL REY DE ESPAÑA


Por la Gracia de Dios, Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las Dos Sicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Menorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, del Algarve, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, de las Islas y Terrafirme del Continente Oceánico, Archiduque de Austria, Duque de Borgoña, de Brabante, de Atenas y Neopatria y de Milan, Conde de Absburg, de Flandes, del Tirol y de Barcelona, Señor de Vizcaya y de Molina.


El Título de Rey de Las Indias Orientales y Occidentales se expresa a la soberanía ejercida por la Corona Española de los territorios americanos constituidos en el Real y Supremo Consejo de las Indias y repartidos en los Virreinatos, así como de los situados en las Islas del Caribe denominadas Antillas y Bahamas.


El Título de Rey de Jerusalén es un título heredado del matrimonio de Pedro III de Aragón con la nieta de Federico II, Rey de Jerusalén. De él sale el privilegio por el que sólo pueden llevar mantilla las soberanas españolas ante el Papa.
Los Ducados de Atenas y Neopatria fueron dos territorios de la Corona de Aragón, mayoritariamente unificados que vienen del enlace de Leonor de Sicilia (Casa Real de Sicilia) con el Rey Pedro IV de Aragón "El Ceremonioso".

Los Monarcas Españoles llevan Títulos de legítima pretensión como el de Rey de Gibraltar en cuanto al Sito de Gibraltar, su castillo y peñon que han sido de soberania inmemorial por parte de la Corona Española hasta la cesión del mismo por el tratado de Ultrecht tras una invasión británica del mismo durante la Guerra de Sucesión Española.

Los Reyes de España son Reyes del Algarve debido a la oscura atribución de este título por parte del Rey Sancho II de Portugal al Rey Alfonso X El Sabio por favores dinásticos proporcionados por el Rey Castellano. El territorio del Algarve paso de facto a territorio portugues a través del Tratado de Badajoz por los que se integra al Reino de Portugal el Reino del Algarve y los territorios del Este del Río Guadiana.

Corcega fue una Isla que perteneció a la Corona de Aragón que lo constituyó en el Reino de Cerdeña y Corcega y que era gobernado por un Virrey, se mantuvo dependiente de la Corona Española hasta el momento en que fue ocupada por la Dinastía Habsburgo de Viena por lo que pasó al Imperio Austriaco a través del Tratado de Ultrecht, siendo hoy territorio francés.

Los Señorios de Vizcaya y Molina son los que corresponde al Rey de España de la incorporación de la provincia vascongada de Vizcaya con sus fueros y costumbres al Reino de Castilla, así como del señorío jurisdiccional proveniente de Molina de Aragón (Guadalajara).











viernes, 22 de enero de 2010

LA ESTATUA DE COLÓN





El monumento a Cristobal Colón de Madrid

En la plaza que lleva su nombre y en donde antaño se hallaba la Puerta de Recoletos se encuentra el monumento en homenaje al descubridor de América. La estatua realizada en mármol de Carrara, es obra del escultor catalán Jerónimo Suñol; el pedestal y la columna, de piedra caliza, del arquitecto madrileño Arturo Mélida.


En 1864 fue votada una ley disponiendo la erección de este monumento en Madrid a Cristóbal Colón. Se abandonó, sin embargo, este primer intento y finalmente en 1881 (1), comenzó la construcción del presente monumento que terminó a fines de 1885.

Una inscripción dice en él: “Reinando Alfonso XII se erigió este monumento por iniciativa de los títulos del reino”. Pero los fondos para su erección procedieron de los de un monumento a la Independencia Nacional (2), el Ayuntamiento y de otras aportaciones.

Los relieves del basamento son alegóricos. En el mediodía hay una carabela, un globo terráqueo y el lema de las armas del Almirante. En el del oriente, la Reina Isabel ofrece al navegante sus joyas. En el de occidente, Colón expone sus proyectos a fray Diego de Deza. Y en el del norte se leen los nombres de las tres carabelas con los de todos sus tripulantes (3).

En 1977 (4) el monumento fue trasladado a otro emplazamiento creado en la misma Plaza de Colón haciendo esquina con el inicio de la calle Jorge Juan y sobre el Centro Cultural de la Villa de Madrid, en la actualidad denominado Centro Teatro Fernando Fernán Gómez, junto al inmenso espacio ganado con el derribo de la Real Casa de la Moneda, que paso a denominarse Jardines del Descubrimiento. En esa reforma, obra del arquitecto Manuel Herrero Palacios, se alargó la columna para dar mayor fuste al monumento pero se quitó absurdamente la magnífica y preciosa reja de forja que lo rodeaba diseñada por el propio Mélida.

El reciente pasado 21 de diciembre 2009, el actual alcalde de Madrid Alberto Ruíz-Gallardón, con la presencia del nuevo vicepresidente tercero del Gobierno y Ministro de Política Territorial Manuel Chaves, inauguró las obras de reposición de este monumento a su originaria ubicación en el mismo centro del eje del paseo de la Castellana con el paseo de Recoletos. Esta remodelación ha sido obra de los arquitectos Álvaro Siza y Juan Miguel Hernández León.

1. Se retornó este proyecto inicial para conmemorar la boda del rey Alfonso XII con la malograda Infanta María de las Mercedes de Orleans; si bien como este monarca español falleció antes de su solemne inauguración, se retrasó la misma hasta el 12 de octubre de 1892 para hacerla coincidir con el IV aniversario del Descubrimiento de América.

2. que nunca llegó a realizarse.

3. toda la anterior información procede del Cronista de la Villa de Madrid, Pedro de Répide.

4. en un acto celebrado exactamente el 15 de mayo 1977 y que fue presidido por los reyes de España, el presidente del gobierno Adolfo Suárez y el entonces alcalde de Madrid, Juan de Arespacochaga.





































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martes, 5 de enero de 2010

LA RESTAURACIÓN DEL ROMÁNTICO


Don Benigno de Vega Inclán y Flaquer, II Marqués de Vega Inclán, destacado personaje de mediados del siglo XIX por muchos motivos y quien siempre será recordado por ser quien promovió el nacimiento del turismo cultural en España mediante la Comisaria Regia de Turismo, creó en el año 1924 el Museo Romántico, hoy rebautizado como Museo del Romanticismo, utilizando para ello sus propias colecciones de mobiliario, pintura, etc. de gran valor en un palacete del Marqués de Matallana, sito en la calle de San Mateo, en pleno centro de Madrid.




Fue construido en 1776 para casa palacio del teniente general D. Rodrigo de Torres y Morales, marqués de Matallana, y de quien el edificio ha adoptado el nombre. El proyecto y su ejecución fue obra del arquitecto Manuel Martín Rodríguez, sobrino de Ventura Rodríguez, siguiendo una concepción arquitectónica clásica, aunque también introdujo algunos elementos barrocos.En 1850 pasó a la propiedad de Don Francisco de Paula Fernández de Córdoba, Conde de la Puebla del Maestre, y en 1920, el edificio fue alquilado por don Benigno de la Vega-Inclán y Flaquer, II marqués de la Vega-Inclán, para instalar la Comisaría Regia de Turismo.


Durante casi nueve años, ha estado cerrado por obras pero por fin este museo nos muestra muy fielmente con toda clase y variedad de objetos como era la vida de la alta sociedad burguesa en una casa palacio del siglo XIX. Cuenta con algunas importantes obras de pintura, entre las que destaca el cuadro del Papa San Gregorio Magno del genial Goya.


Ha sido larga la espera y largas pueden ser las colas para entrar a visitarlo, lo que evidencia el interes y valor de este museo cuyos tesoros por ser tantos no se puede describir. Hay que ir para disfrutarlo.


El horario de visitas, hasta el próximo mes de mayo, es de martes a sábado de 9:30 a 20:30 horas. Domingos de 10:00 a 15:00 horas. Consultar otros horarios y condiciones.






Dirección: Calle San Mateo, 13. 28004 Madrid